Otros países en la vida del poeta

En el año de 1992, cuando Barcelona era una Olimpiada, salí por primera vez de la Península de Iberia junto a María Sveteva y luego de traspasar los Pirineos, seguí solo.

París fue una fiesta, mientras miraban irónicos los cotillas al atravesar el Puente de los Amantes, pero yo no la dije nada a Ella, su falda ocultaba nuestros tesoros en vivo y nos fundíamos y nos íbamos dejando el uno en el otro, mientras corría el agua del Sena frente a la lujuria sin vergüenza ni tampoco hacer ningún mal. Luego cayó bajo nuestros pies Amsterdam, subimos alto con la María en la libertad. Y cantamos la Bélgica del trovador que canta a BRIEGUEL el VIEJO. Y volvimos a caer en la Tren-Tacion.

Después de veinte días por los Bajos Países de Don Carlos V, luego de volver de las Altas Tierras de Van Gogh, en Biarriz , volví a retomar la vida española, aunque el suelo aun fuese francés, y la guía Moscovita.

Luego llegaron otras fechas en otras naciones conocí... al Indio Quiche Humberto A´kabal poeta de Momostenango, un clásico todavía vivo y que sea por mucho tiempo ;a Max Araujo entonces escritor y notario, hoy Secretario del Ministro de Cultura de la nación guatemalteca, al Doctor; también en letras: Wilians Lemus; a Jorge Godínez: dramaturgo famoso más que consagrado por la obra titulada : LA CALLE POR DONDE TÚ BEBES además de letrista y alma mater del grupo de rock donde canta un hijo suyo... esto y por supuesto mucho más, ocurrió durante diez y siete días memorables; en el AÑO DEL QUEZCHAL, la primera culpa fue de Nacho Pacho por su propuesta aventurera, la segunda de Angel Pariente por estar allí, la tercera de Miguel Palazuelos, por darme vacaciones, lo cual nunca mas podré agradecerle.

Después, en el año 1996 se abrieron a mis costados también las Islas de San Andrés de Colombia, allí descubrí y me estremecí, y le conté a mi compañero de viaje del romántico que perdió casi toda su obra poética en el Mar Caribe JOSE SILVA, y de los cinco poetas rusos de ALVARO MUTIS ( hasta entonces solo había leído a Blok; Anna Ajmatova y Osip Mandelstan. Paseamos Cartagena de Indias y las noches del Bayenato en las playas del aguardiente, dimos vueltas en la Noria-Bar (perdón, quiero decir en la Capilla Del Mar) situada en el ultimo piso a-ras del altiplano, en el piso setenta y cinco por lo menos, nos llegamos con el patrón de barco Vicente Núñez, a la región de ARJONA, aunque no oímos a RICARDO, porque llovía demasiado y se suspendió el concierto, no nos importó, porque en su lugar se ofreció a la juventud (aunque no vimos a nadie menor de veintiséis) una función magnífica para un europeo; una pelea de gallos: allí sentimos la muerte en dos segundos y medio, con el gallo rojo por los suelos luego llego el descanso las cervezas la reparación del afilado de espuelas el humo de los cien cigarros el pulso frenético de las apuestas por el gallo negro y nos fuimos a galope por las calles embarradas lejos del Patrón de barco con el miedo de que quisiera enrolarnos a su jovencita mujer por unos pesos que nunca teníamos para tales menesteres y ... estuvimos en la Quinta de Bolívar paseamos su selva mas que sus jardines nos emocionamos con sus trajes, oráculos y armas ...

FALTA POR RELLENAR....tretre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a

tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a

tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a

tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a
 

tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a



tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a

tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a

tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a

tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a