Viaje al interior de la vida del poeta

Yo nací en el año del pequeño y revolucionario parto del Seat SEISCIENTOS.

Somos muchos, todavía, los que aún quedamos de aquella generación; menos son los pobres seiscientos, que a menudo los sacan a pasear; una vez, abrillantada convenientemente la carrocería, repintados, restaurados después de tanto olvido en los cementerios museísticos. Yo nací en aquella década en que se dio vida a los "Huevos", como los llamábamos. Ahora tan maqueados no hay quien los reconozca, por muy reputados y altos que haya que mirarlos en el mercado de la Bolsa.

Pero yo nací, una vez, para luego de renacer y recorrerme a veces, ¡cómo no! todos los hospitales de día, en busca de cirugía inmediata, y de recorrerme en la noche , los gusanillos que se re-crean en los otros cementerios; en los museos que dan vida al esqueleto. Una vez bendecido y puesto al día el corazón obsesivo, y las imperturbables ganas de saber ¡cómo no ! volví con la fuerza que nunca tuve. Porque todo tiene fecha y son muchos éstos, mis muy amados culpables , mis compañeros de verdad, los que en el silencio y la soledad me hacen mirar mas allá de los límites del sistema. Ellos son mis amados custodios. Los sueños.

Yo nací en el año de 1960, cuando el CHE, daba vueltas en busca de agua sin turbiedades, en las selvas de América del Sur. Cuando aun no había llegado a la palabra tres veces encadenada de: ODIO la masificación del OÍDO. Entonces el no sabia que seria convertido en mercachifle, o Mito levantado como escudo; elevado a Mártir por sus propios FIDELES, y en objeto de vil consumo por las generaciones posteriores.

Yo nací, más o menos, se puede decir; con las notas de los Beatles y John acercandose a IMAGINE, con la paz y la libre María por bandera. Aunque por entonces ¡por supuesto no sabía! que a quien de verdad echaría de menos, no sería a Ringo, y mucho menos a Paul, sino a quien formo parte de la primera banda y al llegar a Berlin se olvidó de: La Musica En Dolar Del Mundo , para dedicarse sólo a pintar los rojos negros y amarillos junto a su amada; y tocar sí, tocar, pero sólo para los mundos cercanos, para los libres espacios, pero sin la exigencia de la patria o la corona. Sin creer ni siquiera en la marca , y mucho menos por el afán de conquistar a la Protagonista del Burdel de su Banda: Su Señoría la Libra.

Mi vida fueron los juegos como casi todos vosotros. Igual jugaba a la Rayuela con las niñas, que me convertía en el más feroz en la batalla, a la hora de tirarnos piedras, pequeñas, lisas y redondas. Los cantos que el arado sacaba en la siembra; eran nuestras más preciadas armas sangrientas. Mientras mis amigos se concentraban en la rebusca de los cantos para llenarse los bolsillos, yo elegía sólo seis, o siete; mientras soñaba despierto con ganar la última batalla; la del amor a las vecinas y los cantos del poema bajo sus ventanas.

Yo nací, cuando los hijos humildes aprendían el oficio de sus padres. Así, poco a poco, MIS HUESOS TENÍAN cada vez menos tiempo para los deportes, de cuya adicción me quitó casi de golpe mi padre.

Cuando llegaban familiares a mi casa y me preguntaban:

- ¿Qué juguete quieres Jose?

(Entonces aun no había llegado la democracia y no podía cambiarme el nombre.)

Yo siempre les contestaba lo mismo: dinero para comprar cuentos. Aunque pensaba otras cosas, como por ejemplo: Unos enseñados labios generosos que se atrevan con este tímido TEMERARIO.

Jamás pensé en aquella época, que todos las tierras por las que viajaba al leer; se encontrarían tan cerca del futuro y que llegaría Zoraida sin el Guerrero del Antifaz, a mis aposentos.
Yo nací en un pueblecito de Segovia, en la Castilla sin imperios, orgullosa de su historia Comunera y del alzamiento contra el emperador Carlos I de España y V de Alemania. El catolicismo fue la religión que pronto detesté, y nunca después, pude creer en otra, que no fuese la nobleza de las gentes que pasan por las calles sin hacer ruido, sin quejarse de la vida, aún teniendo tanto por lo que matar. Aunque la verdad, como no soy un buen cristiano, me encuentro más cerca del los tipos como San Agustín antes de comprender la vida. Y me dejo llevar por la belleza de los muslos que se abren sin exigir el peaje aduanero.
 

FALTA POR RELLENAR....tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a

tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a

tre el campo y las aulas, entre las calles de mi pueblo y estos pasillos grises, hay un largo sendero con postas de paz, de risas y de sangre Recuerdo[...] ahora que la ribera de los alisos y la tumba del poeta son para mí tan solo  el murmullo de la infancia  [...] yo nunca quise ser poeta , sólo quise ser un reloj parado a